¿Nicaragua vive una democracia?

Actualizado: 20 sept

Centroamérica pasa por un momento tenso ya que el autoritarismo se está volviendo más frecuente y el pasado dictatorial de algunos Estados aún prevalece. El caso de Nicaragua se ha vuelto casi tan alarmante como el venezolano en Sudamérica. Las elecciones se viven en un ambiente de persecución política y encarcelamiento de opositores, de diplomáticos exiliados que reclaman justicia, de reelecciones indefinidas y el desconocimiento de la comunidad internacional hacia el gobierno sandinista. Organismos como la Unión Europea y la OEA están preocupados por la falta de legitimidad. ¿Nicaragua vive una democracia o una dictadura?



Antes que nada ¿Qué es una dictadora? “Dictadura quiere decir, para nosotros, una forma de Estado y una estructura del poder que permite su uso ilimitado (absoluto) y discrecional (arbitrario). El Estado dictatorial es un Estado no constitucional, un Estado en el cual el dictador viola la Constitución, o en el que él mismo redacta una Constitución que se lo permita todo. Por un motivo o por otro, el dictador está “legibus solutus” (Sartori, 2007). ¿Ortega cumple con este concepto?

Uno de los factores claves para entender lo que está pasando en Nicaragua es la reelección indefinida. En 2014, la mayor parte de la Asamblea Nacional estaba conformada por el oficialismo, es decir que Ortega dominaba el poder ejecutivo y el legislativo. Situación que supo aprovechar al aprobar en ese mismo año la posibilidad de reelección presidencial indefinida con la reforma constitucional y la emisión de decretos con fuerza de ley, otorgándose, de esta manera, aún más poder a su persona (BBC, 2014).

Luego de entender que Ortega logró lo que otros mandatarios latinoamericanos aspiraron en el pasado (la reelección indefinida), podemos proseguir a analizar al fraude electoral efectuado en las últimas elecciones. ¿Qué nos dice la comunidad internacional de las elecciones presidenciales del 2021? “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática” aseguró la OEA tras emitir una declaración firmada por 25 Estados miembros mientras que la UE mencionó que las sanciones impartidas al gobierno sandinista son acordes su “esfuerzo por socavar la democracia” (BBC, 2022). Eso sin mencionar las denuncias realizadas por Human Rights Watch sobre la cantidad de presos políticos.

“La velocidad con la cual el Gobierno de Ortega ha llevado a cabo esta ola de detenciones antes de las elecciones presidenciales de noviembre, sometiendo a sus críticos a condiciones horrorosas de detención, y acusándolos de delitos sin ninguna base ni debido proceso, revela que Ortega no tiene la más mínima intención de perder los próximos comicios” (Vivanco, 2021). Esto fue dicho en referencia a la ola de detenciones realizadas hacia los opositores de Ortega; en total fueron siete candidatos presidenciales, veintinueve críticos periodistas y defensores de los derechos humanos y del sector privado inclusive.

Ni los estudiantes se salvan. Se han cerrado ya 7 universidades y 14 centros de estudios superiores “opositoras”. Recientemente, Lesther Alemán, un líder estudiantil nicaragüense, fue hallado culpable por el delito de conspirar para cometer menoscabo a la integridad nacional, “su delito: decirle al dictador de frente y con firmeza aquel 16 de mayo de 2018 que en un mes ha desbaratado el país, a Somoza le costó muchos años” sostuvo la Alianza Universitaria Nicaragüense. Fiscalía pidió 15 años de cárcel (Medrano, 2022).

Otra señal de las tensiones a nivel internacional con el régimen de Ortega es su quinta posesión como presidente ¿A quién SI vimos en la posesión? A Miguel Díaz (presidente de Cuba), Nicolas Maduro (presidente de Venezuela) y Juan Orlando Hernández (expresidente de Honduras) además de dos representantes diplomáticos de Argentina y México. Hubo una clara ausencia de los homólogos de Ortega y la presencia de Maduro y Hernández no ayudó a mejorar la imagen fingida de una nación democrática, al contrario, es el respaldo de estos líderes latinoamericanos que poseen un largo registro de detenciones arbitrarias y denuncias internacionales. lo que nos indica las preferencias autoritarias en Nicaragua.

Para concluir, si tomamos en consideración el paso de Ortega por Nicaragua y la forma en que ha moldeado las leyes para perpetuarse en el poder absoluto, podemos inferir que efectivamente construyó a lo largo de su mandato una estructura del poder que permite su uso ilimitado y discrecional. Es decir, en Nicaragua no se vive una democracia plena ni existen libertades enteras de gozo.


Bibliografía


BBC. (28 de enero de 2014). Nicaragua: reforma oficializa la reelección indefinida. BBB News Mundo.


BBC. (11 de enero de 2022). Nicaragua: Ortega asume por quinta vez como presidente con la ausencia de la mayoría de líderes de América Latina. BBC News Mundo.


Medrano, M. (4 de febrero de 2022). Justicia de Nicaragua declara culpables a líder estudiantil Lesther Alemán y a Dora María Téllez. Fiscalía pide 15 años de cárcel para Téllez.


Sartori. (2007). ¿Qué es la democracia?


Vivanco, J. M. (20 de septiembre de 2021). Nicaragua: Acusaciones fabricadas contra críticos. Washington D.C.


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