top of page

El rol de América Latina en la industria armamentista

Por Ramses Richani

 

La industria militar en América latina ha mostrado un amplio crecimiento en los últimos 40 años, en los cuales las fuerzas armadas han sabido mantenerse junto a los gobiernos elegidos y de esta forma presionar para aumentar el presupuesto de defensa en los países. La importación de armamentos en el continente no se ha detenido, más bien ha ido creciendo exponencialmente a través de los años, lo que ha llevado a múltiples países a desarrollar su propia industria militar local.

Brasil es el país referente en cuanto a lo que apuntan las naciones latinoamericanas en el comercio de armamento internacional, ya que se ha mantenido como líder indiscutible en la producción y venta de armamento, habiendo iniciado este proceso en 1980, y convirtiéndose en la sexta mayor exportadora de armamentos de todo el mundo. Sin embargo, esto duró hasta el ‘93, cuando Engesa, la empresa creada por el gobierno militar que estuvo en Brasil hasta 1985, quedó en bancarrota.


En años recientes, la constante militarización de Brasil impulsó nuevamente esta industria. Esto tiene que ver con que el interés para algunos de los compradores de armas brasileñas se basa en que esa nación no impone condiciones políticas al uso de esos armamentos, como si lo hacen muchas otras potencias occidentales. También se recalca el hecho de que gran parte del armamento que vende Brasil tiene mucho menor precio que el de su competencia.


Chile y Ecuador son otros de los países que se han destacado en estos espacios en los últimos años, pues han presentado un ingreso constante en el periodo 1990-2015, el cual representa una ganancia de aproximadamente 20 millones de dólares para Chile, y 6 millones de dólares para Ecuador. Esto también corresponde a la reexportación de las armas adquiridas a fabricantes tradicionales, más que a las armas de fabricación propia, como en el caso de Brasil.


Por otro lado, está el caso de Venezuela; al cual el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo considera como uno de los países de la región que mayor armamento adquiere, recalcando una importante tendencia a la militarización que se asoma a América Latina. A pesar de los embargos de armamento a los que ha sido sometido este país, ha podido continuar su adquisición de material militar a través de los bloques de países no alineados, principalmente siendo China y Rusia sus mayores aliados comerciales, los cuales no han dejado de suplir a Venezuela en su proyecto de modernización de arsenal bélico.


Colombia y Perú también participan en actividades de importación y exportación de armamento, pero en menor medida, ya que en el caso colombiano está profundamente marcado por su histórico conflicto con la guerrilla, por lo que han apostado por fortalecer su arsenal militar y más recientemente apostar por la industria local.


En líneas generales, América Latina ha ido abriéndose un espacio en materia de producción de armamentos, además, de sostenerse como una de las regiones en las que más armamento se adquiere; pero también es una de las regiones en las que más armas hay en circulación y con más muertes a manos de las mismas. Y si bien no es de los mayores importadores y exportadores del mundo, ha dado pie en las últimas cuatro décadas a construir una industria de la defensa más competitiva, a la par de modernizar constantemente sus arsenales.


Edición Matías Ariel Bonaparte


3 visualizaciones0 comentarios
Novedades 1
bottom of page