Ciencia y Tecnología: ¿Cuál es el lugar de las mujeres?

Actualizado: 20 sept

Por Micaela A. Bravo

 

La ciencia y la tecnología (CyT) ocupan en la actualidad un lugar esencial para el desarrollo de las sociedades. En nuestro país, las actividades ligadas al sector innovativo, científico y tecnológico son cada vez más fomentadas y comúnmente se las considera como “el empleo del futuro”. Estos sectores representan el 8,3% del valor agregado total de la economía argentina. No obstante, prevalece poca participación de mujeres en empresas dedicadas a la industria de la Ciencia y la Tecnología, lo que conlleva a una brecha laboral en clave de género en el sector I+D.

Imagen: Dana Hall School

La promoción de las habilidades en la educación

La brecha de género en el mundo de la CyT tiene una estrecha relación con el sesgo educativo: desde el ámbito escolar existe una diferenciación en la promoción de las carreras debido a que a los hombres se les suele incentivar habilidades técnicas, mientras que a las mujeres se las vincula a las áreas sociales (Grow, s.f.). Según Seoane (2013) en D´Andra & Buontempo (2019) la institución educativa “(...) socializa a las nuevas generaciones en un determinado sistema sexo/género en el que la mayoría de las veces se reproducen (descuidadamente o no) desigualdades y visiones estereotipadas respecto de lo femenino y lo masculino”. En este sentido, el ámbito escolar funciona como un sistema que puede fortalecer los estereotipos en clave de género, pero que también puede ayudar a deconstruir los mandatos sociales y, por lo tanto, es preciso contar con regulaciones institucionales que colaboren a reducir la brecha y a disminuir los estereotipos vinculados tanto a mujeres como a varones.

En el caso de la educación técnica en Argentina, si bien se consolidó a principios del siglo XX y se crearon centros educativos donde las mujeres participaron, no fue hasta 2005 que se tomaron medidas para aumentar la inscripción femenina en esta área, estableciéndose en el art. 40 de la Ley 26.058 el lineamiento para una mayor incorporación de alumnas mujeres en los ámbitos técnico-profesionales (D´Andra & Buontempo, 2019). A pesar de la implementación de instrumento, en la actualidad la matriculación de mujeres en las Escuelas Técnicas Profesionales (ETP) sigue estando por debajo de la de los hombres: hacia 2016 el porcentaje de mujeres en estas instituciones, según el Ministerio de Educación Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación (2018) representaba el 33% (215.299 frente a 446.152 varones), por lo cual se debieron implementar nuevas acciones para hacer frente a la brecha persistente. De esta manera, se creó la Comisión de equidad de género en la ETP, la cual organizó jornadas de capacitación laboral, destinada a todos/as los/as integrantes del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). A su vez, se llevaron a cabo seminarios sobre género y educación técnica y, a través del Fondo Nacional de Investigación de Educación Técnico Profesional (FoNIETP), el INET desarrolló un estudio sobre “Género en el equipo docente y directivo de las escuelas secundarias de ETP” para diseñar “estrategias de capacitación y sensibilización a la comunidad escolar en temas de género, con el objetivo de mejorar el clima escolar, incorporar una mirada transversal en el currículo escolar, y tender a la construcción de la profesionalidad de los/las futuros técnicos/as” (Ministerio de Educación Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, 2018).

En el caso de las carreras universitarias relacionadas a la rama de ciencias aplicadas—como ingeniería, programación y tecnología—, la brecha persiste y la matriculación de las mujeres es baja. La inscripción femenina en dichas carreras representa el 30%, y un 15% en el caso de las carreras relacionadas a las TIC. Actualmente, una de las profesiones más incentivadas y con un progresivo aumento de estudiantes es la programación, cuya carrera es realizada en centros universitarios o a través de cursos (pagos o gratuitos como es el caso del Plan Argentina Programa lanzado por el Estado Nacional). No obstante, según los últimos datos registrados, en el período 2010-2015, en el caso de las universidades, se informó que del total de inscripciones relacionadas a la carrera de programación solo el 16,02% corresponden a ingresos de mujeres y 83,98% a varones. De esta forma, solo hubo una inscripción de mujeres cada 6 varones (Mujeres Programadoras, 2022).


Ámbito profesional y políticas de género


En América Latina, las mujeres participan profesionalmente menos que los hombres en actividades vinculadas a la CyT. En Argentina, estas representan menos de un tercio del sector (24%) aunque se ubican mayormente en puestos de alta calificación. Esto gana relevancia si tenemos en cuenta que, en Argentina, por ejemplo, los empleos en CyT perciben en promedio salarios un 65% mayores que el resto de los rubros. Contrariamente, a lo que ocurre en el mercado laboral, en el ámbito científico, las mujeres representan el 59% de los puestos en el área de investigación. Sin embargo, dichas investigaciones no suelen vincularse a las ciencias exactas, y el porcentaje de publicación de las mujeres es menor que la de los hombres investigadores en este campo. Asimismo, sus artículos son menos citados y suelen ser las últimas autoras en estos, o existen menos posibilidades de que sean nombradas primeras. Por último, es preciso mencionar que las investigadoras que dirigen proyectos científicos en Argentina reciben un 33% menos recursos que los varones (CIPPEC, 2021).

Para incentivar la inserción femenina en el ámbito laboral, la herramienta por excelencia es la implementación de políticas que provean información y oportunidades. Entre los instrumentos utilizados en Argentina, se encuentra el Programa Nacional para la Igualdad de Géneros, implementado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina que busca reducir la desigualdad estructural en el mundo del trabajo, el empleo y la producción para mujeres y LGBTI+. Específicamente en el ámbito CyT, existe la Ley de Economía del Conocimiento (2021) que presenta beneficios y créditos fiscales que van de un 70% a un 80% si las empresas contratan mujeres, travestis, transexuales y transgénero.


Conclusiones


La ciencia y tecnología ocupan un lugar fundamental en el desarrollo de los países y sus economías macroeconómicas y domésticas. Conforme lo expuesto en este artículo, cabe concluir que la necesidad de cerrar, o al menos reducir, la brecha entre países desarrollados y países en vías de desarrollo debe ser compatibilizada con la necesidad de reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres. Para ello, es fundamental contar con políticas públicas que garanticen el necesario acceso igualitario a la capacitación y al mercado laboral de las mujeres—y disidencias—en los empleos de los sectores con mayor nivel de innovación, y por consiguiente de mayor valor agregado y salarios, ya que de otra forma será imposible ir hacia una equidad profesional y salarial en términos de género.

Si bien en la Argentina existen algunos programas incipientes en este sentido, la mayoría de las políticas públicas impulsadas por el Estado han tendido a la incorporación de las mujeres en programas de inserción laboral con bajo nivel de desarrollo, de subsidios de distinto tipo y de intervención en casos de vulnerabilidad o violencia y los pocos programas, como la Ley de conocimiento, y la información sobre sus resultados es escasa o inaccesible.

Será un desafío para la Argentina, y así también para la región, lograr que la inversión en I+D no solo sirva para el desarrollo de las naciones, sino también para lograr un crecimiento económico con inclusión y paridad de género.


Bibliografía:

CIPPEC (2021). Mujeres en Ciencia y Tecnología: Cómo derribar las paredes de cristal en América Latina. https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2021/07/206-DT-PS-Mujeres-en-ciencia-y-tecnologia-Szenkman-y-Lottito-agosto-2021....pdf


Grow (s.f.) Programar con enfoque de género: el desafío que se viene. https://generoytrabajo.com/2020/02/21/programarconenfoquedegenero/


D´Andra, A. M. & Buontempo, M. P. (2019). La escuela técnica y la formación profesional desde una perspectiva de género en la provincia de Corrientes Argentina). Actualidades Investigativas en Educación, 19 (3), 134-162. https://dx.doi.org/10.15517/aie.v19i3.38630


Ley de Educación Técnico Profesional N.º 26058, del 7 de septiembre. (2005). Buenos Aires, Argentina: Gobierno de la Argentina. Poder Legislativo.


Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación (2018). Escuelas técnicas: desigualdades entre mujeres y varones. https://www.argentina.gob.ar/noticias/escuelas-tecnicas-desigualdades-entre-mujeres-y-varones


Mujeres Programadoras (2 de marzo de 2022). https://mujeres-programadoras.chicasentecnologia.org/


Editado por Lucía Chico.

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