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China y Arabia Saudita: una relación cada vez más cercana.

Actualizado: 20 sept 2022

Por Florencia Fuentes

 

La República Popular China se ha convertido en el cliente estrella de Aramco, la empresa saudita dedicada a la producción petrolera, dando paso a una mayor cooperación entre ambos países que excede a la compra y venta de petróleo.

A pesar de la guerra en Ucrania y las sanciones de Occidente a Rusia que han desembocado en un aumento de las exportaciones de petróleo ruso hacia el gigante asiático y han beneficiado un reforzamiento de los vínculos entre ambos estados, Arabia Saudita continúa siendo un exportador de crudo fundamental para los chinos. El petróleo de origen saudí ocupaba el primer lugar en las importaciones chinas de crudo hasta principios del 2022 y, a pesar de haber sido superado por Rusia, la importación de petróleo saudita ha aumentado en un 38% en abril del 2022 con respecto al mismo periodo del año anterior, según Reuters.


Más allá de estas cifras, la relación entre ambos países se ha profundizado a lo largo de los años. Los saudíes han demostrado su interés en la Iniciativa de la Franja y la Ruta ideada por el gobierno chino, considerando que puede tener consecuencias positivas para la prosperidad y el desarrollo en conjunto; además de que el Reino se ha comprometido abiertamente con la seguridad energética china a largo plazo. De hecho, a comienzos de este año, surgieron rumores de que los gobiernos de ambos estados se encontraban en negociaciones para vender petróleo a cambio de yuanes chinos, aunque desde la petrolera saudí se afirmó que se trataba de especulaciones. Sin embargo, a pesar de que esta posibilidad ha estado bajo discusión por varios años, esta se vio intensificada en marzo del 2022, afirmó Bloomberg. Esto se explica por el descontento del gobierno saudí hacia las políticas estadounidenses vinculadas a la seguridad del Reino, entre las que se encuentran la guerra en Yemen y las negociaciones con Irán.


Vemos que los intereses entre Arabia Saudita y China no son una novedad, ambos países han desarrollado un estrecho vínculo en relación al comercio del petróleo que, finalmente, ha aumentado la cooperación entre ambas naciones en torno a la producción energética. China ha encontrado en el Reino seguridad en el suministro de petróleo mientras que los saudíes son conscientes del gran y creciente mercado energético que el gigante asiático representa, no así los Estados Unidos que se han convertido, hasta cierto punto, en un rival en la producción petrolera.


Los intereses que ambos estados comparten se han extendido hasta incluir el Aramco Beijing Research Center, vinculado a la innovación tecnológica que busca aumentar la eficiencia del sector petrolero e incluye programas vinculados a la refinería de petróleo. Además, el Nonmetallic Excellence and Innovation Center for Building Materials (NEXCEL), creado de forma conjunta entre China Building Material Academy y Aramco, se enfoca en la industria de la construcción y el desarrollo sustentable.

Por otro lado, en marzo del 2022, Aramco firmó un memorándum de entendimiento con la petrolera china Sinopec para la cooperación energética entre ambos países, vinculado al desarrollo petroquímico downstream en China. Esto sin mencionar la creación conjunta de YASREF, compañía que se destaca en la refinería de petróleo en la ciudad saudí de Yanbu.


A su vez, también en marzo de este año, Aramco decidió participar en el desarrollo de un complejo petroquímico y de refinería en el noreste de china para Huajin Aramco Petrochemical Company (HAPCO), una compañía china-saudí vinculada a la conversión de líquidos a productos químicos para satisfacer la demanda china.


Edición Matias Ariel Bonaparte


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