¿Cómo impactó la pandemia en el mercado laboral?

Por Laila Rapeport


La aparición de la pandemia del coronavirus aceleró procesos que venían conformándose previamente. Uno de ellos es la informalidad laboral. Este es un problema que ha cultivado el mercado laboral desde hace algunas décadas, y tuvo un impacto particularmente negativo durante la pandemia. Desde la Organización Internacional del Trabajo, contabilizan que el 70% de los empleos generados en América Latina desde el inicio de la pandemia hasta el primer trimestre de 2021 son informales (Cronista, 2021).[1] El trabajo informal implica a personas que están ocupadas pero no se encuentran cubiertas por la legislación nacional laboral: el trabajador no está registrado por su empleador en el libro especial normado por el art. 52 de la Ley de Contrato de Trabajo, ni está declarado ante las agencias de Seguridad Social. Esta situación puede presentarse en varias unidades productivas, ya sea en el sector formal o informal, donde el empleado no cuenta con prestaciones relacionadas al empleo (preaviso de despido, indemnización, vacaciones pagas, seguridad social, etc.).


La Argentina ingresó en la pandemia en una situación de marcada precarización del mercado laboral, debido a la crisis económica desatada a partir de abril de 2018. En este marco cabe preguntar: ¿Cuál fue el impacto de las medidas de cuidado en el mercado laboral? ¿Qué políticas públicas se llevaron a cabo para suturarlo? Un informe de CEPAL de 2020 identifica que la crisis sanitaria generó una grandísima pérdida en el empleo, pero que eso se tradujosolo parcialmente en un aumento de la desocupación (como se citó en Burgos, 2021, p. 31).[2] El caso argentino puede dar algunas explicaciones al respecto.


Previo a la pandemia, en la Argentina hubo un “desmejoramiento de la calidad de la estructura ocupacional” (Beccaria, Maurizio, 2020)[3]. Se registró una caída de la cantidad de puestos asalariados formales —un 1,2% de reducción entre fines 2018 y 2019—, y un aumento en los trabajadores por cuenta propia y asalariados no registrados. Si bien aumentó la ocupación total, se debió a estos grupos de trabajo, que sufren de rotación laboral, bajas remuneraciones, alta precariedad e inestabilidad laboral. Estas formas de empleo son estrategias “contracíclicas al desempleo” (Testa, 2020)[4], un método para la supervivencia para individuos que son expulsados del mercado laboral formal.


Las medidas de cuidado generaron diferentes efectos en distintos grupos de trabajadores. Los menos afectados fueron los trabajadores esenciales y asalariados formales de empresas no exceptuadas.

Los trabajadores informales, cuentapropistas e independientes fueron los más perjudicados, al no tener posibilidades de teletrabajar, ya que la calle y la circulación de personas son su locus laboral. Dado este contexto, según la Organización Internacional del Trabajo, varios de estos pasaron de formar parte de la población económicamente activa a ser inactivos (como se cita en Stang, 2021)[5].

Esto podría explicar por qué la tasa de desempleo, que en el segundo trimestre de 2020 fue del 13,1%, bajó a un 10,2% a inicios del 2021. La tendencia a la baja, que culminó en diciembre al 8,2%, tiene que ver con la recuperación económica. El último informe del INDEC (2021) contabiliza que el empleo (con una tasa del 42,9%), está compuesto por un 72% de asalariados, entre estos un 33% sin descuento jubilatorio; y un 28% de no- asalariados, de los cuales un 83% son cuentapropistas. [6]


En estas circunstancias, el Estado argentino tuvo que afrontar estas nuevas formas de trabajo, al ser un componente esencial en la forma de capitalismo que se generalizó en América Latina. Para el empleo informal contó con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que benefició a casi 9 millones de personas, e implicó un 0,33% del PBI con cada liquidación. Con este se evidenció la escasa bancarización de la sociedad argentina y se pudo contabilizar la cantidad de ciudadanos en posiciones vulnerables a nivel nacional. ¿Podría volverse el IFE un ingreso básico universal? ¿En un plus salarial para empleos valorados socialmente? Asimismo, se duplicó el monto de la Asignación Universal por Hijo y Universal por Embarazo (AUE), como también se contó con un bono a los beneficiarios del programa Tarjeta Alimentar.


Una población especialmente vulnerable constituyen las empleadas de casas particulares. Desde el Ministerio de Géneros y de Trabajo, se creó el programa Registradas, que cruza estas variables. El Estado paga una parte del sueldo de la trabajadora durante 6 meses a cuenta del pago que realiza la parte empleadora, aporta un incentivo para la formalización y permanencia del empleo; y bancarización de las trabajadoras al abrirles una cuenta en el Banco Nación. Este programa es compatible con varios programas de Seguridad Social existentes.


Para el trabajo formal se aprobó un aumento del seguro por desempleo, y se creó el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción para auxiliar a las empresas en el pago de salarios. A su vez, se contó con la Ley de Teletrabajo. Sin embargo, la necesaria difusión de esta modalidad de empleo genera una masa disponible de trabajadores que probablemente se vuelquen a la informalidad. En ese sentido, Burgos (2021) señala que el gobierno podría implementar una especie de trabajo “gris”, donde se permita pautar condiciones de trabajo por fuera de los convenios existentes, proporcionales a la cantidad de horas trabajadas. Sin embargo, ¿no desplazaría el trabajo en blanco? El caso paradigmático de esta situación son las aplicaciones de delivery, donde la base del negocio es la informalidad a priori.


Cabe aclarar que estas políticas públicas se inscriben dentro de múltiples políticas activas para el mercado laboral como el Programa de Recuperación Productiva. Según CIPPEC (2020)[7] una asignación más descentralizada de los beneficios en conjunto con aumentos presupuestarios podría generar una distribución que penetre más en el territorio, y facilitar el acceso a empresas que no suelen acceder a programas estatales.




En conclusión, la informalidad del trabajo crece con la crisis económica y con la desregulación desde el Estado hacia ciertos sectores empresariales. Quienes quedan fuera de la posibilidad del mercado laboral formal son los sectores más vulnerables: mujeres, adultos no calificados, y los jóvenes. La pandemia evidencia cuán central es la informalidad en las sociedades modernas, que posibilitó la circulación de mercancías hasta los consumidores por medio de aplicaciones. ¿Cómo debe acompañar el Estado los cambios en el mundo del trabajo? Con la creación del IFE aparecieron en el sistema casi 9 millones de personas que no hay que perder una vez finalizada la pandemia.


Bibliografía


Beccaria, L., Maurizio, R. (2020). Los impactos inmediatos de la pandemia: cuando la diferencia es entre quienes continúan percibiendo ingresos y quienes lo perdieron. Research Gate. Recuperado desde https://www.researchgate.net/profile/Roxana-Maurizio/publication/342347948_Los_impactos_inmediatos_de_la_pandemia_cuando_la_diferencia_es_entre_quienes_continuan_percibiendo_ingresos_y_quienes_lo_perdieron/links/5eef80b792851ce9e7f7b116/Los-impactos-inmediatos-de-la-pandemia-cuando-la-diferencia-es-entre-quienes-continuan-percibiendo-ingresos-y-quienes-lo-perdieron.pdf


Burgos, M. (2021). Argentina 2020: El desarrollo económico en tiempos de pandemia. Revista Estado y Políticas Públicas , 16, 21-42. Recuperado desde https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/bitstream/10469/17181/1/RFLACSO-EPP16-2-Martin%20Burgos.pdf


Cronista. (2021).OIT: el 70% de los empleos generados en pandemia son informales. Recuperado desde: https://www.cronista.com/economia-politica/la-oit-alerta-que-el-70-de-los-empleos-generados-en-pandemia-son-informales/



INDEC. (2021). Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos. Tercer trimestre de 2021. Recuperado desde: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/mercado_trabajo_eph_3trim21DE3A5603AD.pdf

Mera. M., Karczmarczyk, M., Petrone, L. (2020). El mercado laboral en Argentina: estructura, impacto del COVID-19, y lecciones para el futuro. CIPPEC. Recuperado desde: https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2020/10/198-DT-PS-El-mercado-laboral-en-Argentina-Mera-Karczmaczyk-y-Petrone-d...-1.pdf


Subsecretaría de Planificación, Estudios y Estadística. Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. (2021). Panorama mensual del Trabajo Registrado. Informe técnico Datos a octubre y noviembre de 2021. Recuperado desde: https://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/panorama/panorama_del_trabajo_registrado_2201.pdf


Stang. S. (2021). Ocho de cada diez de las nuevas ocupaciones laborales son informales. La Nación. Disponible en: https://www.lanacion.com.ar/economia/ocho-de-cada-diez-de-las-nuevas-ocupaciones-laborales-son-informales-nid08092021/


Testa, D.E. (2020). Cuando lo esencial se hace visible: reflexiones sobre la pandemia de COVID-19 en Argentina. Temáticas , 55, 301-313. Recuperado desde: https://econtents.bc.unicamp.br/inpec/index.php/tematicas/article/view/14173/9281


Velásquez Pinto, M. (2021). La protección social de los trabajadores informales ante los impactos del COVID19. CEPAL. Recuperado desde: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/46753/1/S2100055_es.pdf




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